¡A por el tesoro!: una aventura pirata para aprender jugando
¡Novedad! Mi juego de mesa ¡A por el tesoro!, publicado por Class Games / Falomir Juegos, ya está aquí. Una aventura de observación, rapidez y reflejos en la que los jugadores tendrán que demostrar que son capaces de encontrar el tesoro antes que los demás. Pero, más allá de la diversión, este juego esconde un montón de posibilidades educativas para llevar a casa y al aula.

🏴☠️ ¿En qué consiste ¡A por el tesoro!?
¡Todos a bordo! Comienza una aventura pirata en la que los participantes tendrán que estar muy atentos a los Dados del Destino.
La dinámica es sencilla: se lanzan los dados y estos indican un color y un tamaño. A partir de ahí, los jugadores deben observar las cartas o losetas y localizar lo más rápido posible la que cumple las dos condiciones.
Quien consiga encontrar la opción correcta podrá hacerse con una carta y acercarse a su objetivo: ¡el ansiado botín!
El primer jugador que consiga reunir cuatro cartas se proclamará vencedor de esta aventura.
Además, el juego incluye dos modos de juego, que aportan variedad y permiten disfrutar de nuevas partidas.
Características del juego
- Autor: Manu Sánchez Montero.
- Ilustración: Ruth Martínez.
- Editorial: Class Games / Falomir Juegos.
- Edad recomendada: a partir de 4 años.
- Número de jugadores: de 2 a 5.
- Duración aproximada: 10 minutos.
- Mecánicas principales: observación, discriminación visual y rapidez de respuesta.
🧠 ¿Qué podemos aprender jugando?
Una de las grandes ventajas de los juegos de mesa es que permiten trabajar diferentes habilidades a través de una experiencia motivadora. En ¡A por el tesoro!, los participantes tienen que observar, interpretar información, comparar características y tomar decisiones en un tiempo limitado.
Aprendizajes relacionados con el currículo
🔴 Reconocimiento y clasificación de colores
Los jugadores deben identificar los colores que aparecen en los dados y reconocerlos entre los diferentes elementos de la mesa. Podemos aprovechar la partida para reforzar la identificación, la asociación y la clasificación por atributos.
📏 Comparación de tamaños
La búsqueda exige distinguir tamaños y comparar elementos visuales. Es una oportunidad para trabajar conceptos como grande y pequeño, establecer relaciones y clasificar objetos según una característica determinada.
👀 Atención y discriminación visual
No basta con mirar rápidamente: hay que localizar el elemento que reúne las características indicadas. El alumnado necesita examinar los estímulos, diferenciar unos de otros y seleccionar la información relevante.
📋 Comprensión de consignas
Para encontrar la carta correcta, es necesario interpretar simultáneamente las dos indicaciones de los dados. Esta dinámica permite practicar la comprensión de instrucciones que combinan varios atributos.
⚡ Velocidad de procesamiento
Las rondas invitan a interpretar la información y responder con rapidez. Esta práctica puede contribuir a mejorar la eficiencia con la que se realizan tareas visuales sencillas, aunque la rapidez no debe confundirse con una medida global de inteligencia o aprendizaje.
🤝 Competencia personal y social
Jugar con otras personas implica respetar las reglas, compartir el espacio, aceptar los resultados y gestionar las emociones que aparecen durante la competición. También ofrece oportunidades para aprender a ganar con deportividad y a afrontar una derrota sin abandonar la actividad.

🚀 Las funciones ejecutivas que ponemos en juego
Las funciones ejecutivas son procesos cognitivos que nos ayudan a dirigir nuestra conducta, mantener la atención y actuar de manera ajustada a un objetivo. Aunque ¡A por el tesoro! no trabaja todas las funciones ejecutivas por igual, sí permite poner en marcha algunas de ellas durante la partida.
Atención selectiva
Los jugadores tienen que centrarse en el color y el tamaño que indican los dados, ignorando otros elementos que no cumplen las condiciones.
Memoria de trabajo
Es necesario mantener presentes las dos características que hay que buscar mientras se examinan las cartas o losetas. Esta exigencia puede implicar la memoria de trabajo, especialmente cuando el jugador necesita conservar la información durante la búsqueda.
Control inhibitorio
La emoción de la competición puede llevarnos a responder impulsivamente. Para elegir correctamente, es importante frenar la respuesta precipitada y comprobar que el elemento encontrado cumple las condiciones.
Flexibilidad cognitiva
Cada nueva tirada puede cambiar los criterios de búsqueda. El jugador debe abandonar la búsqueda anterior y adaptarse a la nueva combinación de características.
Toma de decisiones
En cada ronda hay que interpretar la información disponible, identificar una opción válida y decidir cuándo actuar.
Regulación emocional
La rapidez y la competición generan emoción. La partida permite practicar la tolerancia a la frustración, el autocontrol y la aceptación de resultados diferentes a los esperados.
Importante: estas habilidades se ponen en juego durante la actividad, pero eso no significa que una partida garantice mejoras permanentes en todas ellas. El valor educativo depende también de la experiencia de juego, de la edad, de las necesidades de cada participante y de cómo acompañemos la actividad.

🏫 ¡A por el tesoro! también puede entrar en el aula
Como maestro, me interesa especialmente el potencial de los juegos de mesa para convertir los contenidos escolares en experiencias significativas.
¡A por el tesoro! puede utilizarse en Educación Infantil y en los primeros cursos de Primaria como recurso complementario para trabajar la observación, los atributos de los objetos, la atención y el seguimiento de consignas.
Podemos organizar pequeñas sesiones por equipos, utilizarlo como actividad en un rincón de aprendizaje o incorporarlo a una propuesta de Aprendizaje Basado en Juegos (ABJ).
Y hay algo importante: no necesitamos convertir cada juego en una ficha de ejercicios. Jugar por el placer de jugar también tiene valor educativo. Si después queremos profundizar, podemos plantear pequeñas preguntas que ayuden al alumnado a reflexionar sobre lo que ha hecho.
Por ejemplo:
- ¿Qué características tenías que buscar?
- ¿Cómo has sabido que una carta era la correcta?
- ¿Qué has hecho cuando los dados han cambiado?
- ¿Te has precipitado alguna vez al responder?
- ¿Qué estrategia te ha ayudado a encontrar antes la solución?
Estas preguntas permiten transformar la experiencia lúdica en una oportunidad para desarrollar la conciencia sobre los propios procesos de pensamiento.
👨👩👧 Un juego para disfrutar también en familia
¡A por el tesoro! está pensado para disfrutar de partidas rápidas y dinámicas. Su temática pirata invita a compartir un rato de diversión entre pequeños y mayores, sin necesidad de pantallas ni preparativos complicados.
En casa, podemos acompañar a los más pequeños, recordar juntos las reglas y animarlos a disfrutar de la partida sin centrar toda la atención en quién gana.
También conviene adaptar el ritmo a las necesidades de cada participante. En determinados contextos educativos, podemos ofrecer más tiempo para observar, reducir la presión competitiva o permitir que los jugadores expliquen cómo han encontrado la respuesta.
Lo importante es que todos tengan la oportunidad de participar y disfrutar.
💎 ¡Todos a bordo! ¡El tesoro nos espera!
Con ¡A por el tesoro! he querido crear una experiencia de juego ágil, accesible y llena de emoción, en la que observar bien y prestar atención resulta fundamental.
Una aventura pirata para compartir en familia, disfrutar con amigos y descubrir que detrás de una mecánica sencilla también pueden aparecer numerosas oportunidades de aprendizaje.
Porque aprender jugando no significa dejar de jugar para aprender. Significa aprovechar el potencial del juego para despertar la curiosidad, la motivación y las ganas de seguir descubriendo.
¿Te animas a embarcarte en esta aventura? ¡A por el tesoro!
Ficha del juego: ¡A por el tesoro! en la web oficial de Falomir Juegos
Manu Sánchez Montero — El Maestro Manu
Aprendizaje Basado en Juegos (ABJ), creatividad y educación lúdica.











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